LOS PRODUCTORES

Desde el valle del Monzón:

La relación entre el Proyecto Quijote para la Vida y los esposos Jara Lázaro tiene larga data. Hace 30 años, Manuel Jara Arraga y Victoria Lázaro Rosas llegaron a la comunidad de Santa Rosa, en Lima Norte, en busca de un futuro mejor para sus hijos. Ellos se habían visto forzados a migrar por la violencia política que azotaba el Perú entre 1980 y 2000.Los primeros años en Lima fueron muy difíciles para la pareja, tanto que decidieron regresar a su tierra natal en el valle del Monzón, en la región Huánuco.

En la década de 1980 la situación de esta zona del Perú se tornaba muy complicada,  la incertidumbre sobre el futuro del país era inevitable. Debido al miedo y al ascenso del narcotráfico, cientos de campesinos y agricultores afrontaban el gran dilema entre migrar a otra región ó persistir y resistir, en una apuesta personal y familiar, por retomar la siembra y la agricultura, esta vez con la producción de café y sus productos derivados.

El valle del Monzón cuenta con una vasta diversidad de flora y fauna. En esta tierra hermosa la familia Jara Lázaro siembra café, a más de 1800 metros sobre el nivel del mar, e impulsa el proceso de producción en sus etapas de fecundación, siembra, cosecha, despulpado y secado para su transporte a la ciudad de Lima.

Camino al valle del Monzón impresiona el paisaje rodeado de cordilleras y el imponente río Monzón. Coincidentemente el primer pueblo al que se llega tiene el mismo nombre que nuestra comunidad en Puente Piedra: Santa Rosa. Antes de ir cuesta arriba, nos encontramos con el pueblo Santa Rosa de Paccha, un camino cargado de aventuras, trochas, ríos, aves y paisajes propios de la selva mágica. En la última década, hombres y mujeres del campo decidieron borrar el pasado, para arriesgar y cultivar café en el valle del Monzón.

Nos llena de orgullo el lazo fuerte entre el proyecto Quijote para la Vida y el valle del Monzón. Nos reafirmamos en el compromiso de seguir promoviendo la cultura y la lectura para formar mejores ciudadanos. Estamos comprometidos en la mejora de nuestros espacios y territorios en la comunidad de Santa Rosa (Lima) y en el Valle del Monzón (Huánuco).

y nos regresamos a Lima

El hombre de metal: 

A sus 39 años, Miguel Mejía ha vivido una vida azarosa que le ha permitido ser más fuerte, sin perder la sensibilidad y la esperanza. Cuando era niño le regalaban juguetes de plástico que no le gustaban; siempre tenía curiosidad por explorar y cual rebelde con causa ya no recibía juguetes, él mismo se los creaba.

Así fue descubriéndose y descubriendo el metal como insumo para crear sus piezas. De esas piezas de fierro reciclado, tan diverso en formas y tan fuertes en material, nacerán las diferentes facetas del ingenioso hidalgo Don Quiote de la Mancha y su fiel escudero Sancho Panza.

Para dar forma al fierro y metal, Miguel Mejía enfrenta un sinfín de situaciones, una de ellas es superar el óxido de los metales, carcomidos por el tiempo y la humedad. La otra situación es encajar pieza a pieza teniendo como aliado un soplete que emite fuego a más de 3100 grados centígrados para lograr unificar cada una de las piezas de sus personajes. y

El Quijote es una inspiración constante; nuestro objetivo es colocar la imagen del Quijote y Sancho en el imaginario de la comunidad de Santa Rosa. Seguir al personaje como un referente en valores como la solidaridad, justicia, lealtad, perseverancia, sueños y utopías.

De Santa Rosa al Mundo

Héctor y Carolina llegaron al Barrio Quijote como obra del azar y por ese afán integrador latinoamericano. Ellos son parte del colectivo Diseño Detonante, su forma de integrarse a la comunidad es fruto de un intercambio abierto y sincero, basado en la confianza, para luego seguir en las diversas miradas, llegar a un punto de análisis, interpelación y propuesta con base en la colectividad.  Sus valores más trascendentales son el acercamiento y la convivencia con las comunidades, que generan propuestas desde la inter-trans y a-disciplinariedad con la intención de detonar otras realidades.

La unión entre el proyecto Quijote para la Vida y Diseño Detonante dio frutos a muchos proyectos interdisciplinarios, entre ellos la muralización, el cine, la exhibición de los susurradores, la creación de bibliotecas familiares y una amistad que trasciende al tiempo, cargada de sueños y utopías.

y vienen más